Nuevo orden económico internacional
Nuevo orden económico internacional
EU suspende por dos meses sus sanciones al petróleo iraní ante avances para poner fin al conflicto en Medio Oriente
Estados Unidos suspendió temporalmente las sanciones al petróleo iraní por un periodo de dos meses (hasta el 21 de agosto), resultado de los avances diplomáticos. Tras la firma de un memorando de entendimiento entre Washington y Teherán, establece una tregua y una de ruta de 60 días para negociar un acuerdo definitivo.
En estas pláticas, que cuentan con la mediación de países como Pakistán y Qatar, se buscan resolver temas críticos de seguridad regional, desde el programa nuclear de Irán, el regreso de los inspectores de la ONU y hasta el cese de las hostilidades en el frente libanés y las garantías de libre navegación comercial en el estratégico estrecho de Ormuz.
La guerra de Irán y la inflación en América Latina
El cierre del estrecho de Ormuz, el 26 de febrero de 2026, a raíz del ataque de EE. UU. a Irán, provocó que el precio de los hidrocarburos subiera, con un aumento de la inflación en general en el mundo. El FMI revisó en abril de 2026 sus expectativas de inflación al alza. En el escenario más favorable se espera que esta será de 4.4%, frente al 4.1% del 2025. A pesar de que el 14 de junio el gobierno de Pakistán (que media entre EE. UU. e Irán), anunciara la firma de un memorándum de entendimiento y cese al fuego, por 60 días, los efectos sobre los precios de los hidrocarburos perdurarán por lo menos lo que resta de 2026. La reducción del precio barril de petróleo, de 100 a 80 dólares, se espera que se mantenga en este nivel, que es 30% por encima de su nivel antes del conflicto. El descenso será lento por la destrucción de infraestructura de refinación y la reducción de las reservas estratégicas mundiales. Hasta ahora, en América Latina, el alza del precio de la gasolina y la inflación en general ha sido limitado, desigual y menor que en EE. UU., dado que los gobiernos han implementado políticas fiscales para contener el aumento.

EE. UU. ha sido uno de los más afectados por el aumento del costo de la gasolina, y la inflación. De febrero a mayo de 2026, el primero pasó de $0.77 a $1.18 dólares por litro, un incremento del 53.2% (véase el gráfico). La segunda, comenzó a acelerarse a partir de marzo, 3.3% interanual, 3.8% en abril, y 4.2% en mayo, más del doble respecto de la meta de inflación de la FED (2%), y 18 puntos porcentuales por encima de su nivel de mayo de 2025 (2.4%). En América Latina los efectos, hasta el 15 de junio de 2026, han sido diferenciados. Como se observa en el cuadro 1, la inflación en febrero y marzo fue menor que en 2025 en Chile, Brasil y Argentina, mientras que en México y Colombia, aumentó. En abril, los dos países en los que se aceleró fueron Chile y Perú. Estas disparidades son resultado de cómo cada uno de los países ha enfrentado el cierre del estrecho de Ormuz, que en general han consistido en subsidios y exenciones fiscales.
Cuadro 1: Inflación interanual de enero a abril en 2025 y 2026 | ||||||||||||
Mes | México | Chile | Brasil | Colombia | Argentina | Estados Unidos | ||||||
2025 | 2026 | 2025 | 2026 | 2025 | 2025 | 2025 | 2026 | 2025 | 2026 | 2025 | 2026 | |
Enero | 3.6% | 3.8% | 4.9% | 2.8% | 4.6% | 3.0% | 3.0% | 5.4% | 84.5% | 32.4% | 3.0% | 2.4% |
Febrero | 3.8% | 4.0% | 4.7% | 2.4% | 5.1% | 2.8% | 2.8% | 5.3% | 66.9% | 33.1% | 2.8% | 2.4% |
Marzo | 3.8% | 4.6% | 4.9% | 2.8% | 5.5% | 2.4% | 2.4% | 5.6% | 55.9% | 32.6% | 2.4% | 3.3% |
Abril | 3.9% | 4.4% | 4.5% | 4.0% | 5.5% | 2.3% | 2.3% | 5.7% | 47.3% | 32.4% | 2.3% | 3.8% |
Fuente: OBELA, con datos del FMI | ||||||||||||
Primero, están los países que tomaron acciones desde el inicio del conflicto, como México, y Brasil. Después, aquellos que tomaron medidas con rezago, hasta que los efectos sobre la inflación fueron evidentes, como el caso de EE. UU., Argentina y Perú. Finalmente, Colombia y Chile, que al inicio del conflicto mantuvieron medidas activas, las retiraron desde finales de marzo. La respuesta ha estado en función de dos variables, el apego a la austeridad fiscal, y los márgenes para ampliar los gastos fiscales.
México tomó dos medidas. Por un lado, exenciones fiscales del impuesto especial para productos y servicios (IEPS), que se estima en 900 millones de dólares. Por otro, fijar un tope al precio de la gasolina de menos de 90 octanos, que se estableció en 1.02 dólares por litro. Brasil anunció en mayo subsidios a los productores e importadores, de gasolina y diésel, por un monto aproximado de 300 MUSD mensuales, lo que reduce a prácticamente cero los impuestos a los hidrocarburos.
EE. UU. anunció en mayo la suspensión del impuesto federal a los hidrocarburos del primero de junio al primero de octubre, que supondrá un estímulo estimado de 8.4 MMUSD. Las medidas se presentan con un trimestre de retraso. Argentina, se limitó a posponer el aumento de los impuestos el mes de mayo, lo que explica el menor aumento, respecto a los tres meses anteriores. Por su parte, Perú anunció, mediante decreto, dos medidas el 28 mayo: la entrega de diésel a 0.31 dólares por litro, adquirido en los dos meses previos y la entrega de subsidios, por valor de hasta 9.94 MUSD.
Colombia, mantuvo los subsidios a la gasolina en febrero y marzo, pero a partir de abril los eliminó, lo que explica por qué el precio primero bajó y después regresó a los niveles del inicio de 2026. Chile también eliminó los subsidios, que hasta marzo habían alcanzado 157 MUSD, aproximadamente. Al igual que en Colombia, esto explica el salto de precios en abril, de 38.6%.
Las medidas fiscales han logrado mitigar o retrasar los efectos del aumento del precio de los hidrocarburos, ahí donde se han podido implementar y mantener. La capacidad de los gobiernos para sostener exenciones de impuestos y subsidios dependerá de qué la velocidad con que el memorándum de entendimiento entre EE. UU e Irán lleve a un acuerdo de paz, y la reapertura total del estrecho de Ormuz. En cualquier caso, el costo fiscal aumentará y, si continúan las presiones sobre la disciplina fiscal en la región, habrá mayores recortes fiscales. Así, los costos de la guerra serán inflación, menor gasto fiscal, bajo crecimiento económico, y un nivel de vida disminuido para la población que nunca eligió el conflicto.
¿Una crisis global post Ormuz?
El cierre del estrecho de Ormuz ha cambiado el panorama geopolítico mundial y el comercio internacional. En vista del alza del precio del petróleo y el riesgo de una recesión económica global, los países alrededor del globo están en búsqueda de alternativas o soluciones ante una nueva realidad que ofrece poca certidumbre. En este artículo se revisarán los cambios ocurridos en el comercio energético, debido a la guerra de Israel y los Estados Unidos contra Irán.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump y el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, organizaron de manera conjunta un ataque sorpresa a varios puntos estratégicos en Irán el 28 de febrero del 2026. El inicio de la guerra, llevó al magnicidio del Líder Supremo de Irán, Alí Jameneí. Dicha disputa, que las autoridades estadounidenses jactaron que tendría únicamente 48 horas de duración, ante la ausencia de motivos oficiales y la falta de un plan, dieron como resultado que continúe dos meses hasta la fecha de redacción de este artículo. El resultado del primer ataque hacia Irán fue su contraataque a 9 países con bases militares estadounidenses, que también dio origen al enfrentamiento entre Israel y Hezbolá, que escaló, en otro frente, en el Estrecho de Ormuz, entre EE. UU. e Irán
El Estrecho de Ormuz es la conexión marítima entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán, que conecta al Océano Índico mediante el Mar Arábigo. Los 3 países que poseen zona marítima exclusiva en el estrecho son Irán, Omán y en menor medida los Emiratos Árabes Unidos. Este es uno de los puntos de comercio marítimo más importantes del mundo (a escala del Canal de Suez, el estrecho de Malaca, Gibraltar o Taiwán). La importancia de Ormuz reside en el comercio petrolero, cerca de un tercio del comercio mundial de petróleo pasa por ahí día con día.
El cierre del Estrecho de Ormuz consiste en el bloqueo al transito marítimo bajo la amenaza de hundimiento por parte de Irán. Como se puede visualizar en la Gráfica 1, el cierre significó el alto al cruce de más de 100 barcos diarios. Posteriormente por parte de Irán se impusó una forma de peaje, que se cobraría en yuanes, a lo que EE. UU. respondió con su bloqueo que consistió en la captura o ataque de los barcos que pagaron el peaje.
El cierre implica la pérdida de más de 100 millones de barriles de crudo a la semana, al considerar esta cifra multiplicada por la duración de los 2 meses de guerra y del precio del crudo a $110 USD/ bbl, únicamente en comercio petrolero se han perdido 1,400 millones de dólares, sin contar el costo militar de la guerra.
La gráfica 2 explica que tan vulnerable es un país respecto a las importaciones del Mundo Árabe, donde el eje vertical muestra cual es el porcentaje de las importaciones de petróleo que son procedentes del Golfo Pérsico; el eje horizontal determina el volumen de las importaciones petroleras (más ancho, mayor el volumen de comercio); y el color de la columna nos indica el peso en PIB que implican dichas importaciones.
Con la gráfica 2 se puede hacer una evaluación de los mayores afectados, donde entran directamente Filipinas, Vietnam y Pakistán, ya que sus importaciones de petróleo árabe son mayores al 80% respecto a su total. China también es vulnerable a la guerra, cerca de un tercio de sus importaciones son árabes, sin embargo, este porcentaje no es un riesgo a comparación de los países previamente mencionados, el problema radica en el volumen. Sin contar a la Unión Europea (UE), China es el país con mayor volumen de comercio que implica una gran demanda que tal vez no se pueda suplir. En el caso del peso en el PIB, Corea del Sur y Tailandia tienen una alta vulnerabilidad energética, lo que indica el riesgo a la volatilidad del precio del petróleo. Pese al bajo peso que implica el petróleo árabe para EE. UU. y la UE, el alza del precio de casi el 50% en el mercado global, es el principal agente de riesgo para occidente, es decir una alta inflación, acompañada de alza de la tasas de interés, seguido de una recesión económica, similar a lo sucedido en la Crisis del Yom Kippur (1973).
Las soluciones en Asia han sido varias, mientras Pakistán busca solucionar su condición al ser el mediador del alto al fuego entre los países beligerantes, China ha llegado a acuerdos con Irán para que los buques lleguen a su territorio y Países como Corea del Sur y Japón se han acercado a Brasil y México para asegurar el suministro del recurso energético
En conclusión, la guerra en Irán nuevamente ha demostrado la vulnerabilidad del comercio de energías fósiles, como en crisis anteriores. Un aumento de la inflación ya se empezó a notar en EE. UU., el cambio en la presentación de productos y el cierre de fábricas en Asia nos indica el inicio de las verdaderas repercusiones de Ormuz. Si este conflicto continúa, puede desembocar en una crisis global.


